Capítulo 1: Interrupción del consumo antes del inicio
Desalentar el Consumo de Drogas a Través de un Cambio de Actitudes
La meta de la prevención es interrumpir el consumo de sustancias antes de su inicio. Creyendo no solo en esta misión sino también en nuestra capacidad para lograrla por lo cual, hace seis años esta Administración esbozó una estrategia en la que insta a varios sectores de la sociedad —padres, escuelas, empleadores, comunidades y medios de comunicación— a ayudar a los estadounidenses, y a los jóvenes en especial, a adoptar una postura en contra de las drogas.
En la Proclamación del Mes de la Recuperación, en septiembre de 2007, el Presidente reiteró el compromiso ininterrumpido de su Administración para ayudar a “los jóvenes de nuestro país a tomar decisiones saludables durante su vida y a propiciar estrategias comunitarias y familiares para afrontar los desafíos y los riesgos a los que se enfrenta la juventud de hoy en día”.
Concentrarse en la juventud es eficaz y generará resultados en décadas venideras. Las actividades de prevención tienen muchos protagonistas y son más exitosas cuando los mensajes de los padres, la escuela, la comunidad y los socios estatales y federales son congruentes: los jóvenes no deben consumir drogas. En una era en la que la mayoría de los jóvenes recibe la información de amigos, los medios de comunicación o el Internet, la información confiable y precisa ayuda a mantenerlos alejados de estas sustancias peligrosas y a evitar las posibles consecuencias perdurables de las drogas en su vida.
Las comunidades locales desempeñan una función esencial en la prevención del consumo de drogas en la juventud e influyen en las actitudes juveniles. Las soluciones determinadas por la comunidad a la adicción a sustancias ofrecen una base para la labor estatal y federal de prevención de las drogas. Con el fin de afianzar la tarea importante de la comunidad, la Administración insta a las escuelas y a los lugares de trabajo a aplicar programas de análisis aleatorios para la detección de drogas.
Análisis Aleatorios para Evitar el Uso Indebido de Sustancias
Los exámenes aleatorios son incentivos convincentes para que los alumnos se abstengan del consumo de drogas. Actualmente, en las escuelas, la mayoría de los alumnos que comienzan a consumir drogas no son el blanco de un vendedor de drogas desconocido. La propagación del consumo de drogas en toda una escuela suele reflejar estrechamente la manera en que se contagia una enfermedad: a partir del contacto entre alumnos, con la multiplicación rápida a medida que aumenta el número de alumnos afectados. Los exámenes aleatorios pueden dar a los jóvenes una razón para nunca iniciar el consumo, protegiéndolos durante un período de vulnerabilidad acentuada a la presión de los compañeros y a los efectos adversos del consumo de drogas para la salud. Un creciente número de empleadores, entre ellos el Gobierno Federal, está realizando exámenes aleatorios de su fuerza laboral activa a fin de detectar el consumo de drogas – los alumnos provenientes de escuelas en la que se aplica un programa de este tipo conocen las metas así como los beneficios de un modo de vida sin drogas.
Los programas de exámenes aleatorios para la detección de drogas además de ser un factor disuasivo poderoso y una señal de alerta temprana del consumo de drogas, son también lo suficientemente flexibles para responder a las tendencias emergentes en el ámbito de las drogas, como el uso indebido de medicamentos de venta con receta (el problema de mayor envergadura en el ámbito de las drogas en los Estados Unidos después de la marihuana). Con la adaptación de las baterías de pruebas para reflejar los patrones de consumo actuales, los programas de análisis pueden responder fácilmente a las nuevas amenazas de las drogas.
Los exámenes aleatorios abordan todo el espectro del consumo desde el período previo al inicio hasta la drogadicción, con lo cual tienen la capacidad de interrumpir el conducto hacia la adicción, ayudar a crear una cultura de desaprobación de las drogas y contribuir a entornos escolares y laborales más seguros. Este tipo de exámen se utilizó por primera vez con gran éxito en el ejército y en el lugar de trabajo. La abilidad de las escuelas de aprovechar el enorme poder de prevención de los exámenes aleatorios fue ratificada por la Corte Suprema en casos decisivos en 1995 y 2002.
En el discurso sobre el Estado de la Unión de 2004, el Presidente anunció el apoyo federal a los exámenes aleatorios escolares para la detección de drogas. A la fecha, más de 80 distritos escolares han recibido fondos federales a través de subvenciones del Departamento de Educación de los Estados Unidos a fin de ayudar a crear o mantener programas de exámenes aleatorios en más de 400 instituciones educativas.
En los Estados Unidos, cientos de escuelas han implementado programas de exámenes aleatorios con otras fuentes de financiamiento. De hecho, en el Estudio sobre Políticas y Programas de Salud en las Escuelas (SHPPS, por sus siglas en inglés) de 2006, realizado por los Centros para el Control de Enfermedades, se determinó a nivel nacional, que del 25,5 por ciento de los distritos con escuelas medias o secundarias que habían aprobado una política para examinar aleatoriamente a los alumnos a fin de detectar el consumo de drogas, más de la mitad había realizado pruebas aleatorias entre los miembros de un grupo específico de alumnos y más de un tercio tenía exámenes voluntarios para todos los alumnos. Como una perspectiva favorable, con la misma encuesta se informó que el 72,2 por ciento de las escuelas medias y secundarias brindaban tratamiento para alcoholismo o consumo de otra droga a través de los servicios de salud o a través del personal de los servicios de salud mental y social y que el 34,9 por ciento había tomado medidas para brindar tratamiento a través de organizaciones o profesionales fuera de la escuela.
Figura 8. Condados con Exámenes Aleatorios para la Detección de
Drogas en Alumnos en Kentucky a Octubre de 2007

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Escuelas del Condado de Pulaski, Kentucky En 2005, el distrito escolar del Condado de Pulaski en Kentucky recibió una subvención de la Dirección de Escuelas Seguras y sin Drogas del Departamento de Educación de los Estados Unidos con el propósito de facilitar los exámenes aleatorios para la detección de drogas. La subvención permitió al distrito colaborar con la Dirección de Política para el Control de Drogas de Kentucky, el Centro Regional de Prevención de la Agencia de Kentucky de Política sobre Drogadicción (KY-ASAP), la Asociación de Administraciones Escolares de Kentucky, las coaliciones de comunidades locales y el consejo escolar local para formular políticas y procedimientos aclaratorios de las metas del distrito en el área de reducción del consumo de drogas que incluían un programa integral de exámenes aleatorios para detección. El programa de exámenes aleatorios para la detección de drogas de las escuelas del Condado de Pulaski es obligatorio para los alumnos atletas y los participantes en programas extracurriculares competitivos pero también participan voluntarios. Se evalúa a los conductores estudiantiles a través de otras fuentes de financiamiento. En el programa se contemplan consecuencias graduales para los alumnos con resultado positivo y, de manera congruente con una filosofía para brindar sostén, se da la oportunidad a los alumnos de informar personalmente y solicitar ayuda antes del exámen. Consejeros de dedicación exclusiva sobre el uso indebido de sustancias, quienes son puestos a disposición a través de la Operación Investigaciones de Narcóticos Ilegales,Tratamiento y Educación (UNITE), apoyan a los alumnos individualmente según sea necesario para dejar las drogas y no recaer en su consumo. La Operación UNITE realiza tareas para eliminar el consumo de drogas ilegales en las comunidades a través de investigaciones encubiertas de narcóticos, tratamiento coordinado para las personas que consumen indebidamente drogas, apoyo a familias y amigos de drogadictos y educación pública sobre los riesgos del consumo. El programa integral de exámenes aleatorios para la detección de drogas, que comprende prevención y programación de la asistencia a alumnos, está produciendo resultados alentadores. De los 4.091 alumnos inscriptos en las escuelas medias y secundarias, 2.354 (el 57,5 por ciento) se ofrecieron como voluntarios para participar en el programa de exámenes, además de los participantes obligatorios en actividades extracurriculares. |
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El Manejo de Vehículos de Motor Bajo los Efectos de las Drogas Durante décadas se han conocido de manera generalizada las consecuencias del manejo de vehículos de motor en estado de ebriedad pero el fenómeno del manejo de vehículos de motor bajo los efectos de las drogas ha recibido escasa atención. De acuerdo con una encuesta nacional, en 2006 más de 10 millones de estadounidenses indicaron haber conducido drogados en el último año. El manejo de un vehículo de motor en estado de drogadicción es más común en el grupo de jóvenes adultos, en el cual el 11 por ciento de los conductores de 18 a 25 años de edad informaron que habían conducido bajo el efecto de alguna droga ilegal en 2006. Ya es demasiado alto el número de vidas que se pierden en los Estados Unidos en manos de conductores ebrios. La sensibilización del público debe concentrarse en la conducción en estado de drogadicción y su función en la muerte de personas inocentes. En los últimos años, la Campaña Nacional de los Medios de Información contra el consumo juvenil de drogas invirtió más de $10 millones en iniciativas contra el manejo de vehículos de motor tras haber consumido drogas. Se produjeron materiales sobre seguridad del conductor dirigidos a adolescentes y padres, láminas para adolescentes exhibidas en las aulas donde se dictan cursos para aprender a manejar y en los departamentos de vehículos motorizados así como contenido en la Web que comprendió una prueba interactiva para padres y adolescentes en la que se evalúa el conocimiento de los riesgos de conducir un vehículo en estado de drogadicción. |
Con las pautas del Departamento de Educación de los Estados Unidos sobre los exámenes escolares aleatorios para la detección de drogas se ayuda a los establecimientos educativos a alcanzar tres metas: disuadir el comienzo del uso de drogas entre los alumnos, identificar a los alumnos que acaban de iniciarse en el consumo y ayudarlos a abandonarlo antes de que se transforme en adicción, así como identificar a los alumnos adictos para derivarlos al tratamiento adecuado. Los mecanismos que garantizan la confidencialidad son fundamentales para la integridad del programa. Además, los programas eficaces de exámenes escolares aleatorios no son de naturaleza punitiva y giran en torno a la prevención y el tratamiento del consumo juvenil de drogas en lugar del castigo.
Las instituciones subsidiadas por el Departamento de Educación de los Estados Unidos, así como las escuelas públicas y no públicas con programas aleatorios de pruebas sin financiación federal, han observado disminuciones en las tasas de resultados positivos a las pruebas, lo cual es indicativo de reducciones en el consumo de drogas.
Además de poner fondos a disposición de las escuelas interesadas en emplear análisis aleatorios para la detección de drogas en los alumnos, los organismos federales se han asociado para celebrar cumbres regionales sobre la creación y operación de programas eficaces y equilibrados de exámenes aleatorios. Para 2008, se han planificado cumbres en Indianápolis, Indiana; Jacksonville, Florida; Albuquerque, Nuevo México y Oklahoma City, Oklahoma. Las comunidades estatales y locales también prevén celebrar cumbres. Los socios gubernamentales utilizan un sitio Web, www.randomstudentdrugtesting.org para suministrar materiales integrales y oportunos sobre la creación y la gestión de programas.
Los exámenes protegen no sólo a los jóvenes en la escuela y en los campos de juego sino también fuera del recinto escolar. En 2006, un 11 por ciento de los alumnos de nivel secundario encuestados respondió haber conducido después de fumar marihuana (en el lapso de dos semanas de la encuesta) y un 12 por ciento admitió haber conducido después de beber alcohol. Las cifras sugieren que la conducción en estado de drogadicción entre los adolescentes se acerca a los niveles de conducción en estado de ebriedad. Los exámenes sirven para alertar a los padres sobre el consumo de drogas por parte de sus hijos adolescentes, con lo cual también ayudan a proteger a los conductores jóvenes y a todos los que comparten las carreteras con ellos.
Combate del Dopaje en el Deporte
El dopaje es el consumo de una sustancia que mejora artificialmente el desempeño atlético. Estas sustancias suelen representar un riesgo apreciable para la salud y el bienestar de los atletas. El consumo de drogas potenciadoras del rendimiento menoscaba los ideales del deporte, resta valor y degrada la recompensa de la competencia. A pesar de la gama de riesgos para la salud y las implicaciones éticas, muchos atletas a nivel profesional y aficionado consumen estas sustancias peligrosas.
El Presidente, en el discurso del Estado de la Unión de 2004, anunció su compromiso de luchar contra del dopaje en el deporte y su Administración ha llevado adelante decididamente campañas educativas, investigación y exámenes para la detección de drogas con sanciones concretas, así como cooperación entre aliados nacionales e internacionales de los sectores público y privado. Estas iniciativas han coincidido con una disminución en la cantidad de jóvenes consumidores de drogas potenciadoras del rendimiento. De acuerdo con una encuesta nacional, en relación con 2001, entre los alumnos combinados de 8o, 10o y 12o grados, el consumo de esteroides se ha reducido en un 40 por ciento, 42 por ciento y 22 por ciento en el consumo durante toda la vida, el último año y el último mes, respectivamente.
Una de las maneras más eficaces de combatir el dopaje es mediante el apoyo y el trabajo en colaboración con la Agencia Mundial Antidopaje (WADA por sus siglas en inglés), establecida con el propósito de armonizar y coordinar un programa internacional eficaz para detectar, desalentar y prevenir el dopaje. Los Estados Unidos desempeñan una función de liderazgo en esta organización mediante su participación en el consejo directivo y en muchos comités de trabajo. Los Estados Unidos son los proveedores de la mayor cantidad de fondos para la organización y recientemente también se eligieron representantes de las 41 naciones de la región de las Américas en el Comité Ejecutivo.
La iniciativa más importante en la trayectoria de 8 años de AMA es la formulación del Código Mundial Antidopaje, donde se estipulan las reglas básicas de procedimiento y se enumeran las sustancias prohibidas que rigen los análisis para la detección de drogas en el deporte olímpico. El Código se basa en el principio de que el dopaje constituye no sólo un engaño sino también una grave amenaza para la salud y la seguridad del atleta. En consecuencia, la lista de sustancias prohibidas comprende agentes anabólicos, narcóticos y hormonas del crecimiento, así como sustancias estimulantes y drogas ilícitas como cocaína y marihuana. En los tres años desde su implementación, el Código ha sido reconocido a nivel mundial como una herramienta eficaz para crear igualdad de condiciones en la competencia olímpica, independientemente de las políticas nacionales de un país sobre el consumo de drogas. En Madrid, España, se aprobó una versión actualizada del Código en la III Conferencia Mundial sobre el Dopaje en el Deporte, celebrada en noviembre de 2007.
La entrada en vigor en 2007 de una Convención Internacional contra el Dopaje en el Deporte marcó también un hito histórico en la lucha contra este problema. La Convención, redactada con el auspicio de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y con el significativo liderazgo de los Estados Unidos, establece el compromiso de los gobiernos de todo el mundo por destacar la cooperación internacional y dar prioridad a las actividades de combate al dopaje. Más de 70 países ya la han ratificado. El proceso de ratificación en los Estados Unidos sigue avanzando rápidamente. Si bien la Convención no modifica la manera en que operan y se regulan los deportes en los Estados Unidos, la ratificación de este documento internacional envía un mensaje inequívoco sobre nuestro compromiso de eliminar el dopaje en el deporte.
El Gobierno Federal también ha logrado desarticular el tráfico delictivo de drogas potenciadoras del rendimiento. Una serie de casos muy publicitados de tráfico de esteroides demuestra cómo las fuerzas de la ley y el orden en los niveles federal y estatal están colaborando con las autoridades del deporte y los gobiernos extranjeros y poniendo más énfasis en la desarticulación del tráfico de esteroides anabólicos y otras drogas potenciadoras del rendimiento.
Por ejemlo, miembros de las fuerzas de la ley y el orden de los Estados Unidos anunciaron recientemente la culminación de la Operación Raw Deal, caso internacional centrado en el comercio clandestino a nivel mundial de esteroides anabólicos, hormona del crecimiento humano y medicamentos recetados de origen pirata. La investigación, encabezada por la Administración para el Control de Drogas (DEA), representó la operación para el control de los esteroides de mayor envergadura en la historia de los Estados Unidos y se realizó con operaciones similares en nueve países. Produjo 143 órdenes federales de registro, 124 arrestos a nivel nacional y el decomiso de 56 laboratorios de esteroides en los Estados Unidos. En total, se incautaron 11,4 millones de unidades de dosificación de esteroides, así como 242 kilogramos de polvo de esteroides sin procesar de origen chino. El alcance de esta investigación demuestra la eficacia de las autoridades gubernamentales, en colaboración con organizaciones antidopaje, para combatir el flagelo del consumo de drogas en el deporte y más allá.
El público en general se está tornando menos tolerante al dopaje y más conciente y preocupado por sus consecuencias. La gente entiende que lo que ocurre al nivel selectivo del deporte suele tener un efecto de filtración en los niños, quienes desean imitar a las estrellas del deporte. En 2007, Nueva Jersey, Florida y Texas establecieron programas de exámenes aleatorios para la detección de esteroides, adaptados específicamente a los atletas de escuelas secundarias. Estos programas complementarán iniciativas diversificadas de enseñanza y prevención de la Agencia Antidopaje de los Estados Unidos.
Una Herramienta de Prevención Probada: La Experiencia de las Fuerzas Armadas de los EE.UU. con los Exámenes para la Detección de Drogas
En junio de 1971, el Departamento de Defensa (DoD) comenzó a someter a pruebas para la detección de drogas a todos los miembros en servicio como respuesta a un informe en el que se establecía que prácticamente el 42 por ciento del personal militar estadounidense en Vietnam había consumido drogas ilegales al menos una vez. En una encuesta de comportamiento realizada por el DoD entre el personal militar casi una década después se reveló que casi el 28 por ciento de los miembros del servicio habían consumido una droga ilegal en los últimos 30 días y que la tasa era superior al 38 por ciento en algunas unidades. El programa del DoD para la detección de drogas se revisó y amplió en 1983, al cabo de una investigación en la que se reveló que el consumo de drogas ilegales podría haber sido un factor contribuyente en un accidente con un buque portaaviones en 1981 que produjo 14 víctimas y el daño o destrucción de 18 aeronaves.
El DoD ahora mantiene un programa activo para la reducción de la demanda de drogas. Los laboratorios militares de pruebas para la detección de drogas han incorporado, y en algunos casos desarrollado, tecnología analítica de vanguardia, y oficiales militares se han abocado al diseño y la aplicación de mejores políticas para la reducción de las drogas, como exámenes totalmente aleatorios para personal en servicio activo, de la Guardia Nacional, de la Reserva y al igual que al personal civil dentro del DoD, análisis obligatorios para todos los aspirantes al servicio militar y adaptación de las pruebas en respuesta a las nuevas amenazas de las drogas. El resultado ha sido un programa de exámen más eficaz.
En los 25 años o más en que las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos comenzaron a evaluar aleatoriamente a los miembros del servicio para detectar el consumo de drogas, las tasas positivas al consumo se han reducido de casi un 30 por ciento a menos de un 2 por ciento. A pesar de las demandas recientes de despliegue para el combate, los servicios armados han mantenido una alta tasa de exámenes para la detección de drogas en los teatros de combate. La información proveniente del Centro de Datos sobre el Personal de Defensa del DoD revela que la tasa positiva de consumo en miembros militares desplegados es ahora inferior al 0,5 por ciento.
Lugar de Trabajo Libre del Consumo de Drogas
Las empresas estadounidenses pagan un alto precio por el consumo de alcohol y drogas. De los consumidores de drogas ilícitas actuales en el país de 18 años de edad o más, casi el 75 por ciento (13,4 millones de personas) estaban empleadas en 2006. A través de estudios se ha probado que el alcoholismo y la drogadicción pueden ocasionar pérdidas de la productividad que representan miles de dólares en costos para los empleadores. El uso indebido de sustancias repercute adversamente en el estado de ánimo y las tasas de enfermedad.
La buena noticia es que los empleadores están protegiendo a sus empresas contra el uso indebido de sustancias mediante la aplicación de programas para un lugar de trabajo libre de drogas. Los programas exitosos comprenden con frecuencia declaraciones de política, capacitación de supervisores sobre su función en la aplicación de la política, instrucción dirigida a los empleados sobre los peligros del uso indebido de sustancias, apoyo a las personas que buscan ayuda en relación con este tipo de problemas y pruebas para detectar el consumo.
Mantener un lugar de trabajo libre de drogas mejora la productividad, seguridad y salud del trabajador. Entre los beneficios patronales de mantener un lugar de trabajo y personal libre del consumo de drogas se encuentran menos tardanzas y ausentismo. Desde la perspectiva del manejo de riesgos, la disminución de los accidentes en el lugar de trabajo y los daños a la propiedad de la empresa produce beneficios tangibles en la reducción del monto de las primas de seguro, las reclamaciones por responsabilidad y gastos legales.
Los programas para un lugar de trabajo sin drogas son eficaces. En un estudio, casi un tercio de los consumidores de drogas ilícitas dijeron que seguramente no trabajarían para empleadores que realizan exámenes aleatorios para la detección de drogas. En otro estudio se demostró que las empresas de la construcción que realizan pruebas para detectar el consumo tuvieron una reducción del 51 por ciento en las tasas de lesiones en el lapso de 2 años de la aplicación de los programas para la detección de drogas.
Muchas políticas laborales incluyen disposiciones por las que se autorizan los exámenes cuando se sospecha el uso indebido de sustancias, en especial en el lugar de trabajo o durante horas laborables y se disponen sanciones punitivas subsiguientes como la suspensión o el despido. Los exámenes realizados como requisito para empleo desincentivan a los consumidores de drogas que desisten de solicitar puestos para los cuales se realizan exámenes, y los exámenes aleatorios sirven como elemento de disuasión al consumo durante el período de empleo. Juntos envían un mensaje claro que los empleadores no toleran el consumo de drogas en el lugar de trabajo o fuera de éste.
Organismos federales de los Estados Unidos como el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), el Departamento del Trabajo (DoL) y el Departamento de Transporte (DoT) promueven la adopción de programas para un lugar libre de drogas en los sectores privado y público y continuarán propiciando los exámenes aleatorios de los empleados.
Entre otras iniciativas, la División de Programas en el Lugar de Trabajo de la Dirección de Servicios para Abuso de Sustancias y de Salud Mental (SAMHSA) administra un sitio Web sobre lugares de trabajo libre de drogas, en el cual se ofrecen presentaciones de multimedia, informes electrónicos, prácticas óptimas, guías de procedimientos, fichas descriptivas, investigación e información sobre capacitación y asistencia técnica dirigidos a empleadores, empleados y sus familias.
Working Partners for an Alcohol- and Drug-Free Workplace (Socios para un lugar de trabajo sin alcohol ni drogas) del Departamento de Trabajo promueve programas para un lugar de trabajo sin drogas mediante el mantenimiento de un sitio Web integral (www.dol.gov/workingpartners), la coordinación de la Alianza para un Lugar de Trabajo sin Drogas y la organización anual de la Semana Laboral Libre de Drogas. En el sitio en la Web de Working Partners se informa sobre los efectos de las drogas y el alcohol en el lugar de trabajo y se ayuda a las instituciones a poner en vigencia programas para un lugar de trabajo sin drogas mediante herramientas en Internet para la formulación de políticas, directorios de recursos y materiales didácticos.
El acuerdo de la Alianza para un Lugar de Trabajo Libre de Drogas, firmado en 2004 por la Secretaria de Trabajo Elaine L. Chao, es una iniciativa de cooperación con los sindicatos laborales y las asociaciones patronales con el propósito de mejorar la seguridad y la salud del trabajador mediante programas para un lugar de trabajo libre de drogas. Las actividades de la Alianza en el ámbito de la industria de la construcción giran en torno a la formulación de programas de capacitación y educación, la diseminación de herramientas y asistencia para un lugar de trabajo libre de drogas y la promoción de un diálogo nacional sobre la seguridad y la salud en el lugar de trabajo mediante la concientización acerca de un ambiente laboral libre de drogas.
Durante la Semana Laboral Libre de Drogas a nivel nacional - una campaña de concientización pública anual liderada por la Alianza - se destaca la importancia del trabajo sin drogas así como de la seguridad y la salud en el lugar de trabajo en todos los sectores industriales. Durante dicha semana en 2007, los miembros de la Alianza distribuyeron materiales a los miembros, publicaron artículos en publicaciones de los miembros y ayudaron a facilitar la capacitación y las actividades educativas a nivel local. La Administración respalda esta campaña e insta a las empresas durante todo el año a garantizar la seguridad y la salud de los empleados mediante la aplicación de programas para un lugar de trabajo libre de drogas que incluyen exámenes aleatorios para la detección de drogas.
A finales de la década del 80 se estableció una dirección dentro del Departamento de Transporte con el objetivo de asesorar al Secretario y a los funcionarios del Departamento de Transporte acerca del control de las drogas y asuntos relacionados con los exámenes para la detección del consumo de drogas. La función de la dirección se amplió con las disposiciones de la Ley General sobre Pruebas para los Empleados del Transporte de 1991. En la actualidad, la Dirección de Políticas y Observancia en materia de Drogas y Alcohol (ODAPC) reglamenta la manera en que se realizan las pruebas de drogas y alcohol y los procedimientos que se utilizan en los sectores del transporte para la seguridad y protección esenciales del público viajero. Aproximadamente 12,1 millones de personas en cargos del sector del transporte que incumben la seguridad están sometidos a las regulaciones del Departamento de Trabajo, las cuales rigen los exámenes para la detección de drogas y alcohol como requisito para empleo, el rendimiento en el trabajo, pruebas a raíz de un accidente y reincorporación laboral tras haber recibido resultados positivos en una prueba. Otras funciones de ODAPC comprenden la coordinación de políticas federales sobre drogas y alcohol, la asistencia a otros países que están formulando regulaciones similares y la armonización de las regulaciones sobre análisis de drogas y alcohol con Canadá y México según el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
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Asociación Internacional de Trabajadores de Puentes, Hierro Estructural, Ornamental y Reforzado La Asociación Internacional de Trabajadores de Puentes, Hierro Estructural, Ornamental y Reforzado (Unión Internacional de Herreros) es un sindicato importante que representa a más de 100.000 jornaleros y aprendices en los Estados Unidos y Canadá. La Unión Internacional de Herreros es miembro fundador de la Alianza para un Lugar de Trabajo Libre de Drogas y como tal se ha dedicado al mejoramiento de la salud y la seguridad de los trabajadores mediante la promoción de lugares de trabajo libre de alcohol y drogas en todo el sector industrial. El programa formal de la organización gira en torno a una política integral de pruebas para la detección de drogas diseñada para ofrecer a los contratistas una fuerza laboral que no consume drogas. “La herrería ocupa el cuarto lugar en cuanto a ocupaciones peligrosas a nivel mundial y el primer lugar en el sector de la construcción”, afirma Frank Migliaccio, Director Ejecutivo de Seguridad y Salud de la Unión Internacional de Herreros. “No necesitamos contribuir a la peligrosidad con el agregado del consumo de drogas y alcohol.” En 2004, la Unión Internacional de Herreros se asoció con Ironworker Management Progressive Action Cooperative Trust (Fondo Fiduciario Cooperativo para el Avance en la Gestión de la Herrería o IMPACT) con el propósito de crear el programa sindical para el lugar de trabajo libre de drogas. En enero de 2005, al cabo de un año de la creación y la prueba del programa, la Unión Internacional de Herreros lanzó el Programa Nacional Contra el Uso Indebido de Sustancias. Este Programa de IMPACT, el cual usa como modelo el exitoso programa utilizado por la Hermandad Internacional de Fabricantes de Calderas, organiza un conjunto de herreros preevaluados que están precalificados para trabajar en lugares donde se estipula el exámen para la detección del uso indebido de drogas. A través del programa se ofrece también una base de datos en Internet que los contratistas pueden consultar para verificar resultados de exámenes para la detección de drogas entre los candidatos a futuro empleo. El programa de IMPACT comprende exámen de drogas como requisito para empleo, anuales, aleatorios, por causa o justificados y después de accidentes. El servicio de exámen se administra a través de contratos con profesionales externos los cuales coordinan todos los exámenes del programa. Se somete a análisis a los obreros al menos una vez al año y se evalúa aleatoriamente al 25 por ciento de los obreros durante el año. Se realizan exámenes para detectar indicios de consumo de cualquiera de 10 drogas, con niveles límites preestablecidos según las normas del HHS. Además, se realiza una entrevista con el asesor médico con todo aquel empleado que haya recibido un resultado de laboratorio positivo y los participantes tienen la opción de solicitar un nuevo análisis del espécimen original dentro del lapso de 72 horas de un resultado positivo. Si los obreros reciben un resultado positivo debido al consumo de drogas, se les considera “no aptos para trabajar” y se les receta un régimen de rehabilitación y nuevas pruebas frecuentes. Después de completar el programa de rehabilitación prescrito, se les someten a una prueba aleatoria acelerada durante un año como condición de todo empleo futuro, lo cual significa que al menos cuatro veces al año se les someterán a un exámen sin preaviso. La Unión Internacional de Herreros, promotora de los derechos de los trabajadores desde 1896, está compuesta por más de 200 sindicatos locales e instituciones afiliadas, muchas de las cuales han adoptado y aceptado el Programa Nacional contra el Uso Indebido de Sustancias de IMPACT. |
Alianzas Comunitarias para la Protección Juvenil
Los programas de exámenes aleatorios protegen a personas de todas las edades mediante incentivos para desalentar el consumo de drogas ilícitas y la identificación de las personas que se enfrentan a problemas de uso indebido de sustancias. Las actividades de prevención comunitarias, como las labores de las coaliciones contra las drogas, complementan el marco de los análisis.
Durante el discurso del Estado de la Unión de 2005, el Presidente anunció un programa amplio que incluye a todos los estadounidenses para que ayuden a los jóvenes a convertirse en adultos sanos y solicitó a la Primera Dama Laura Bush que encabezara esta importante labor, la cual pasó a conocerse como el Programa de Ayuda a los Jóvenes de los Estados Unidos. Durante los últimos dos años, la señora Bush ha encabezado esta iniciativa en todo el país a fin de crear conciencia sobre los retos a los que se enfrentan los jóvenes y motivar a adultos humanitarios a que se conecten con los jóvenes en tres ámbitos fundamentales: familia, escuela y comunidad.
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Alianza Para la Prevención del Uso Indebido de Sustancias en el Condado de Calloway, Murray, Kentucky La Alianza en el Condado de Calloway para la Prevención del Uso Indebido de Sustancias (CC-ASAP) se constituyó primero en Murray, Kentucky, en 2001, y para 2003 había concursado exitosamente para obtener una subvención de DFC [Drug-Free Community?]. CC-ASAP hace hincapié en incluir y organizar a la comunidad para prevenir el consumo de alcohol y drogas entre los jóvenes y su efecto se hace sentir en Kentucky. La comunidad de Murray está observando avances drásticos: el tabaquismo se ha reducido en todos los grados encuestados desde 2002 hasta 2006, la cifra de tabaquismo del último año entre los alumnos del 10o grado se redujo un 14 por ciento y el consumo de marihuana en el último mes entre los alumnos de 10o grado ha disminuido un 47 por ciento desde 2002 hasta 2006. Por otra parte, en 2002, el 76 por ciento de los alumnos de 12o grado creía que sus padres no estaban de acuerdo con el tabaquismo entre jóvenes. En 2006, el porcentaje alcanzó el 90 por ciento. Estos resultados drásticos ejemplifican claramente la manera en que las coaliciones ayudan a las comunidades a proteger a los jóvenes de las sustancias peligrosas. La coalición de CC-ASAP funciona como el centro para la planificación estratégica con el empleo de datos recogidos a nivel local y recursos para determinar las necesidades específicas de su comunidad. Las alianzas con otras coaliciones para formar estrategias a largo plazo que reduzcan el uso indebido de sustancias entre los jóvenes y, con el tiempo, los adultos, permiten a CC-ASAP no tan solo atender las necesidades de Murray sino también difundir su éxito a las comunidades vecinas. En calidad de organización coordinadora, CC-ASAP colabora con más de 100 socios, individuos y organizaciones locales y ofrece materiales, capacitación, datos, vigilancia y planificación estratégica a fin de ayudar a la comunidad a trabajar en torno a ámbitos específicos del uso indebido de sustancias. CC-ASAP trabaja estrechamente con la Coalición para el Aire Puro de Murray a fin de crear iniciativas que propicien una comunidad sin tabaquismo. En un lugar en el que el tabaco es una industria importante, CC-ASAP se ha dedicado a educar a la comunidad sobre los peligros del tabaco y del humo ajeno, en especial a los niños. La respuesta de la comunidad ha sido abrumadoramente positiva. En 2002, sólo en un restaurante en el condado se prohibió voluntariamente el consumo de tabaco. En la actualidad, son 30 los restaurantes y negocios que tienen políticas sobre la prohibición del consumo de tabaco. Educación y persistencia en el condado de Calloway han llevado a un cambio hacia un entorno social más sano y sin humo. En 2007, como parte del compromiso para informar a los ciudadanos y a los profesionales en el condado sobre la importancia de un ambiente libre de drogas, CC-ASAP invitó a varios expertos clave para que se dirigieran a la comunidad médica y educativa. CC-ASAP también celebrará un simposio sobre la manera en que los alumnos obtienen drogas en el Internet. Estos foros afianzan en gran medida la capacidad de la Alianza de formular e implementar su visión para la comunidad. Con la dedicación y participación de CC-ASAP, se han logrado cambios notorios en el uso indebido de sustancias en la comunidad del condado. Las metas nuevas para el año entrante incluyen una iniciativa para abordar el uso indebido de fármacos recetados. Las actividades comprenderán una campaña en los medios, educación dirigida a los padres, la formulación de estrategias con farmacéuticos (dos de los cuales son miembros de CC-ASAP) para combatir el uso indebido de fármacos de venta libre y con receta, así como capacitación intensa en Generación Rx, un plan de estudios para la prevención elaborado por el estado para los grados 6o al 12o. |
La señora Bush está trabajando con socios estatales y locales con el propósito de celebrar varias conferencias regionales a través de los Estados Unidos. El año pasado, ella encabezó los programas para capacitar e informar a personas influyentes de la comunidad en foros regionales celebrados en Nashville, Tennessee, St. Paul, Minnesota y Dallas, Texas. Se han planeado otros foros para 2008. Mediante estas conferencias se capacita a los líderes de la comunidad con el propósito de ayudarlas a entender los modelos para la movilización de la comunidad que funcionan en otras áreas. También hay una serie de disertantes sobre la situación actual de la juventud estadounidense, así como métodos exitosos para ayudar a influir en sus vidas. A medida que crece ininterrumpidamente el Programa de Ayuda a los Jóvenes de los Estados Unidos, también aumentan los recursos que se ponen al alcance de los padres y las comunidades.
El sitio Web www.helpingamericasyouth.gov es un centro único en constante expansión y mejoramiento para obtener información sobre la iniciativa, ofrecer publicaciones y recursos para adultos, videos de conferencias anteriores y acceso al material de planificación en Internet para el Programa, la “Guía comunitaria para Ayudar a los Jóvenes de los Estados Unidos”. Esta guía comunitaria es útil para que las comunidades formen asociaciones exitosas, evalúen sus necesidades y recursos y se vinculen a programas locales eficaces.
El Programa de Apoyo Comunidades Libres de Drogas
La ONDCP, en asociación con SAMHSA, administra el Programa de Apoyo a Comunidades Libres de Drogas (DFC), programa innovador de subvenciones para reducir el uso indebido de sustancias entre los jóvenes, con el reconocimiento de que se necesitan soluciones locales para problemas locales. El programa es único en cuanto a su capacidad de suministrar financiamiento federal directamente a las organizaciones comunitarias locales y, en la actualidad, respalda 736 coaliciones comunitarias populares en 49 estados, el Distrito de Columbia, Puerto Rico y las Islas Vírgenes de los Estados Unidos con subvenciones anuales por un máximo de $100.000 por un período máximo de 5 años. Desde 1997, se han concedido casi $450 millones para evitar el consumo juvenil de drogas. El programa comprende más de 10.000 voluntarios de la comunidad, quienes cooperan para salvar vidas de jóvenes.
Con el apoyo a la formación de coaliciones locales de comunidades libres de drogas, la Adminstración trabaja con padres, jóvenes, personas influyentes de la comunidad, el clero, educadores, fuerzas del orden y empleadores, entre otros, a fin de planificar y poner en marcha una respuesta pertinente y sostenible a los retos que presentan las drogas a nivel local. En algunas comunidades está creciendo el uso indebido de fármacos expedidos con receta mientras que en otras la metanfetamina es una plaga. Con el entendido de que no existe una estrategia única para la protección de la juventud y el fortalecimiento de las comunidades para evitar el consumo de drogas, DFC promueve soluciones comunitarias creativas. Como requisito para recibir financiamiento federal de DFC, cada coalición comunitaria debe garantizar una contrapartida para cada dólar suministrado por DFC. Esta demostración aparente de compromiso comunitario para la prevención de las drogas ayuda a garantizar la sostenibilidad de la programación local para la prevención más allá del ciclo de financiamiento federal a 5 años.
Figura 9. Beneficiarios del Programa Comunidades Libres de Drogas, año fiscal 2007

Además del programa básico de subvenciones de DFC, las coaliciones exitosas también pueden reunir las condiciones para actuar como “mentores” de grupos comunitarios nuevos y emergentes. El propósito del programa de mentores de DFC es permitir a los líderes en las comunidades mentoras establecer redes con sus homólogos en la comunidad beneficiaria a fin de crear una coalición para una comunidad libre de drogas capaz de competir de manera eficaz por una subvención de DFC. En la figura 9 se muestra la localización de los beneficiarios de DFC para el año fiscal 2007.
Entre los beneficiarios de DFC en 2007 el 38 por ciento representa a comunidades en zonas desfavorecidas económicamente, el 23 por ciento representa a zonas urbanas, el 41 por ciento a zonas suburbanas y el 34 por ciento a zonas rurales. En 2007, hubo actividades de extensión especiales para las comunidades de indígenas americanas con el objetivo de ayudar a las coaliciones de estas comunidades a combatir el uso indebido de sustancias. Como resultado, el programa prácticamente duplicó su número total de beneficiarios en las comunidades indígenas americanas. El 8 por ciento de las subvenciones totales correspondía a coaliciones que se centraban en las comunidades indígenas americanas y representaron el aumento demográfico más importante en participación programática en 2007.
Mediante la recabación anual de medidas según la Ley de Resultados de Rendimiento Gubernamental (GPRA) de cada uno de los beneficiarios de DFC, el programa está probando su capacidad de movilizar eficazmente a los líderes de la comunidad para ejercer presión contra los problemas de drogas locales y alcanzar resultados cuantificables con sus esfuerzos. Además, con una concentración cada vez más acentuada en la capacitación y la asistencia técnica para crear un cambio ambiental sostenible, los beneficiarios de DFC siguen mejorando su capacidad para prevenir el consumo juvenil de drogas.
Educando a los Jóvenes Acerca de los Peligros del Consumo de Drogas
La educación de los jóvenes sobre los peligros del consumo de drogas es un componente fundamental de nuestra labor para detener el uso indebido de sustancias antes de su inicio. Con la Subvención Global para la Prevención y el Tratamiento del Uso Indebido de Sustancias (SAPT), se ofrece financiamiento federal en respaldo a programas estatales y locales de prevención y tratamiento. El 20 por ciento de la subvención debe destinarse a actividades de prevención. Entre las estrategias de prevención requeridas se encuentran la educación y la diseminación de información.
Los análisis de la información sobre gastos notificada en las solicitudes de subvenciones globales para el año fiscal 2007 para 60 estados, jurisdicciones y territorios revelan que los candidatos indicaron que en el año fiscal 2007 planeaban gastar el 38,4 por ciento de los fondos para la prevención en estrategias educativas y el 13,6 por ciento en estrategias para la diseminación de información.
Estrategias de prevención financiadas con SAPT
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Campaña Nacional de los Medios de Información Contra el Consumo Juvenil de Drogas
Otra característica esencial de la educación y la concientización popular es la tarea de la Campaña Nacional de los Medios de Información Contra el Consumo Juvenil de Drogas. Dicha campaña es una iniciativa de comunicación social diseñada para evitar y reducir el consumo juvenil de drogas ilícitas mediante el aumento de la concientización sobre las consecuencias de las drogas, cambios de actitud entre los jóvenes en relación con el consumo y la motivación de adultos para emplear estrategias eficaces contra las drogas. La contribución de la campaña a la tarea nacional de prevención es establecer y reforzar valores generalizados contra las drogas.
La campaña procura alcanzar las metas complementarias de aumentar la percepción de riesgo y la desaprobación del consumo de drogas entre los adolescentes e instar a la participación y la vigilancia de los padres mediante la integración de publicidad nacional pagada con tareas de movilización con comunicaciones públicas para ofrecer mensajes claros, congruentes y creíbles contra las drogas que surtan efecto en las audiencias previstas. Casi el 74 por ciento del financiamiento de la campaña se destina a la adquisición de tiempo y espacio publicitario en medios de comunicación para jóvenes, adultos y grupos étnicos, como la televisión nacional y por cable, la radio, los periódicos y otras publicaciones, productos de información producidos fuera del hogar (como películas) y el Internet. La mayor parte de la publicidad es creada por Partnership for a Drug-Free America, una de las agencias de publicidad más creativas y eficaces del país.
La campaña de los medios de información está dirigida a adolescentes de 12 a 17 años de edad, con especial énfasis en los de 14 a 16 años de edad. La marca para adolescentes “Above the Influence” (Más allá de la influencia) inspira a los adolescentes a rechazar influencias negativas, en especial el consumo de drogas a través de una apelación a su sentido de individualidad e independencia. Todos los anuncios televisivos están sujetos a un proceso riguroso de evaluación cualitativa y cuantitativa a fin de cerciorarse antes de la transmisión que sean creíbles y que tengan el efecto previsto en la concientización, las actitudes y las conductas.
Los adolescentes sostienen que reciben muchos más mensajes a favor de las drogas que en su contra, motivo por el cual la Campaña Nacional de los Medios de Información Contra el Consumo Juvenil de Drogas aboga por refutar mitos arraigados y contrarrestar los mensajes a favor de las drogas, incluso los que son encomiados por los partidarios de la legalización de las drogas, la cultura popular e Internet. El número creciente de sitios para relacionarse socialmente, así como el correo electrónico basura donde se promueven farmacias ilegales en Internet, exponen progresivamente a los adolescentes a información a favor de las drogas y a información erronea sobre las consecuencias del consumo. La campaña brinda información sobre los peligros reales del uso indebido de drogas y la lucha contra la normalización del consumo, en especial entre los jóvenes. La Administración ha propuesto $100 millones para que la Campaña continúe su misión vital durante el año fiscal 2009.
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Campaña de los Medios de Información contra la metanfetamina En 2007, la Campaña Nacional de los Medios de Información Contra el Consumo Juvenil de Drogas lanzó una campaña integral contra la metan-fetamina con publicidad selectiva en Internet, la prensa escrita, la radio y la televisión. En la campaña se destacó el peligro que representa la metanfetamina para personas, familias y comunidades y se transmitió un mensaje de esperanza con énfasis en anécdotas de las personas en recuperación así como de líderes de la comunidad que están avanzando en la lucha contra la metanfetamina. Si bien las tendencias que revelan los datos muestran la reducción del número de laboratorios de metanfetamina en los Estados Unidos, aún resta trabajo por hacer. Como parte de la Campaña Contra la Metanfetamina se publicaron tres “cartas abiertas” en la prensa escrita, en las que se destacaba la eficacia del tratamiento contra el consumo de metanfetamina, la participación de la comunidad y se disiparon mitos acerca de esta droga y los consumidores de la misma. Además de las “cartas abiertas”, la Campaña Contra la Metanfetamina utiliza una exhibición fotográfica pujante titulada “La Vida Después de la Metanfetamina”, la cual incluye una colección de testimonios conmovedores e imágenes fotográficas de antiguos consumidores de metanfetamina, oficiales de las fuerzas de la ley y el orden y proveedores de tratamiento. En www.methresources.gov las comunidades pueden descargar elementos de esta colección para utilizar en pancartas y en publicidades radiales locales. El componente pagado de la campaña incluyó publicidad selectiva con varios medios en ocho estados con tasas especialmente altas de prevalencia y admisión a tratamiento por consumo de metanfetamina. Dicha campaña continuará hasta marzo de 2008, gracias en gran parte a los socios de los sectores público y privado que han contribuido recursos a esta campaña. Del mismo modo, en 2008, los resultados de una colaboración multianual con los Departamentos del Interior y de Salud y Servicios Humanos así como la Alianza para una América Libre de Drogas y el Congreso Nacional de Indios Americanos culminarán con la publicación de una nueva campaña de publicidad para crear conciencia en el público haciendo hincapié en el consumo de metanfetamina en las comunidades de indios americanos. La recuperación de la adicción a la metanfetamina es posible. Con la merma en el consumo de metanfetamina, debe hacerse más enfasis en la disponibilidad de tratamiento a fin de garantizar la recuperación de individuos, familias y comunidades destrozadas por la metanfetamina. |
A partir de 2002, la Campaña ha girado principalmente en torno a la marihuana, decisión de política determinada por una meta de la salud pública: demorar el inicio del consumo de las primeras drogas enervantes (marihuana, tabaco y alcohol) a fin de reducir los problemas a raíz de las drogas de todo tipo durante los años de la adolescencia y en la transición a la edad adulta.
La marihuana continúa siendo la droga ilícita más común, consumida de manera generalizada entre los jóvenes, y representa el 88 por ciento de todo el consumo de drogas ilícitas en la adolescencia. El énfasis de la campaña en la marihuana también es congruente con las metas de Personas Sanas 2010 para el país, que incluye la reducción del uso indebido de sustancias y el mejoramiento de la percepción de los adolescentes acerca de los graves riesgos que entraña el consumo de drogas.
El enfoque en la marihuana y en las consecuencias sociales negativas del consumo de drogas ha permitido que la campaña contribuyera apreciablemente a la disminución general del 25 por ciento en el consumo entre los adolescentes de la marihuana desde 2001.
Aún así, los jóvenes son vulnerables a otros retos relacionados con las drogas. En una situación general de reducción del consumo de drogas, se presenta nueva evidencia que revela tendencias preocupantes acerca del consumo juvenil indebido de fármacos de venta con receta. En 2008, la campaña abordará esta amenaza emergente de las drogas a través de una campaña nacional para informar a los padres sobre el consumo riesgoso y creciente de fármacos de venta con receta por parte de los jóvenes. También continuará su campaña para reducir la demanda de metanfetamina en las regiones vulnerables del país.
Los adolescentes tienen acceso en gran medida a los fármacos de venta con receta a través de familiares y amigos y, por ello, la campaña girará en torno a la orientación de los padres sobre la manera en que pueden limitar los usos paralelos y contener el uso indebido de estos medicamentos potentes. Además de dirigirse a los padres a través de programas televisivos de alto perfil, la prensa escrita y publicidad en Internet, también habrá un mensaje para profesionales de la salud y la educación.
Con algunas de las medidas de la campaña se instará a los padres y a otros adultos a proteger los fármacos en el hogar, vigilando las cantidades, controlando el acceso y estableciendo reglas claras para los adolescentes sobre el consumo de fármacos, como la importancia de respetar las pautas y las dosis establecidas por el profesional médico, ocultar adecuadamente y arrojar a la basura los fármacos viejos o no utilizados así como solicitar a amigos y familiares que tomen medidas similares.
Combate de los Usos Paralelos de Productos Farmacéuticos y Prevención de la Adicción
El uso indebido de fármacos de venta con receta se presenta como una nueva amenaza en el ámbito de las drogas que exige una respuesta concertada de cada sector de nuestra sociedad. Las tendencias son claras. En 2006, el último año para el cual hay datos disponibles, la iniciación en el consumo de fármacos de venta con receta en el año anterior superó la de la marihuana. El uso indebido de fármacos de venta con receta entre los niños de 12 y 13 años de edad ahora supera el consumo de marihuana, y entre los individuos de 18 y 25 años de edad ha aumentado un 17 por ciento en los últimos 3 años. Los ingresos a establecimientos de tratamiento por adicción a los fármacos de venta con receta han aumentado marcadamente desde mediados de la década de los 90, y ahora se encuentran en tercer lugar entre los jóvenes, después de la marihuana y el alcohol. Los ingresos a las salas de emergencia debido a sobredosis han crecido también en un período similar. El uso indebido de analgésicos opioideos es una preocupación especial a la luz del gran número de consumidores, el alto potencial adictivo y la capacidad de inducir sobredosis o muerte.
Diferentes factores pueden contribuir al alza en el uso indebido de fármacos de venta con receta: muchos creen erróneamente que los fármacos de venta con receta presentan menos riesgos de la adicción que las drogas ilícitas de venta en la calle, los fármacos de venta con receta se obtienen de manera relativamente fácil de amigos y familiares y muchas personas no conocen las consecuencias potencialmente graves del consumo no médico de fármacos de venta con receta.
El Gobierno Federal ha tomado medidas para abordar este creciente problema. Los programas de prevención actuales como la Campaña Nacional de los Medios de Información Contra el Consumo Juvenil de Drogas y los análisis aleatorios a alumnos para la detección de drogas están aumentando el conocimiento de los peligros del uso indebido de fármacos de venta con receta y ayudan a identificar jóvenes adictos que necesitan ayuda.
Otras iniciativas comprenden colaboraciones entre varios organismos federales. SAMHSA comenzó a enviar mensajes en el punto de compra sobre los fármacos de venta con receta con alto potencial toxicógeno. En el reverso de la información que reciben los pacientes cuando recogen sus medicamentos se cita información sobre la posibilidad de usos paralelos de un fármaco y adicción. En el otoño de 2007, se puso a prueba este programa piloto en 6.300 farmacias de todo el país.
El Movimiento Médico para el Consumo de Marihuana: No es Medicina sino Manipulación La Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) tiene como responsabilidad la realización de pruebas y la aprobación de la inocuidad y la eficacia de nuevos medicamentos antes de su comercialización en el mercado. La FDA determinó que la marihuana fumada no es un medicamento aprobado. Si bien fumar marihuana puede ayudar a que los pacientes se sientan mejor temporalmente, la comunidad médica establece una diferencia importante entre estas sensaciones y la administración controlada de un medicamento farmacéutico puro. En 1996, California se convirtió en el primer estado en permitir el consumo de marihuana para fines médicos. La finalidad de la Proposición 215 de California, conocida también como la Ley Sobre el Consumo Compasivo de 1996, fue garantizar que los residentes “gravemente enfermos” del estado tuviesen acceso a marihuana para fines médicos e instar a los gobiernos federal y estatal a tomar medidas a fin de asegurar la distribución segura y asequible de la droga a los pacientes necesitados. En California ahora hay más de 12.000 titulares de tarjetas inscriptos para el consumo de marihuana con fines médicos y casi 310 dispensarios de marihuana para fines médicos. La cantidad de marihuana médica que pasa por cada dispensario es sorprendente: cálculos conservadores sugieren al menos 500 libras de marihuana por año por dispensario. Esto significa 155.000 libras de marihuana trasladada para fines “médicos” o 12,29 libras de marihuana por paciente inscripto. Prácticamente se pueden elaborar 1.200 cigarrillos de marihuana por libra, por lo que cada consumidor recibiría 14.734 cigarrillos de marihuana por año, o 41 cigarrillos de marihuana diarios. Muchos condados y ciudades en California están comenzando a reconocer la repercusión negativa de los dispensarios en las comunidades y están sancionando ordenanzas locales para su prohibición. Por ejemplo, el Departamento de Policía de San Diego recibió numerosas denuncias de los ciudadanos sobre los dispensarios que operan en el Condado de San Diego. Las denuncias típicas son:
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Figura 10.Dispensarios de marihuana en San Diego, pacientes por enfermedad ![]() |
Figura 11.Dispensarios de marihuana en San Diego, pacientes por edad ![]() |
El Movimiento Médico para el Consumo de Marihuana: No es Medicina sino Manipulación (Continuación) En un análisis de 3.636 expedientes de pacientes incautados en varios dispensarios en San Diego se observa que la mitad de los usuarios que adquirieron marihuana desde octubre de 2005 hasta julio de 2006 tenían entre 17 y 30 años de edad y solo el 2,05 por ciento había recibido recomendaciones médicas en relación con afecciones médicas como la glaucoma o el cáncer. Durante más de 20 años, muchas de las organizaciones que respaldan las iniciativas sobre el consumo de marihuana para fines médicos han intentado legalizar la marihuana y otras drogas. Los líderes de estas organizaciones en gran medida no provienen de la comunidad médica y explotan a los enfermos terminales para cumplir su objetivo de legalizar drogas ilícitas (véanse las figuras 10 y 11). Los proponentes de la legislación sobre la marihuana para fines médicos o iniciativas de papeleta han declarado por lo general, sin datos científicos, que fumar marihuana ayuda a los pacientes que padecen SIDA, cáncer y otras enfermedades dolorosas a “sentirse mejor”. El mismo informe podría ser realizado por personas, enfermas o sanas, que consumen heroína o cocaína. Pero estas aseveraciones no son ni deben ser nunca la prueba principal para declarar que una sustancia es un medicamento reconocido. La comunidad médica sistemáticamente receta fármacos con modalidades estandarizadas de administración que son inocuos y que han demostrado ser eficaces para el tratamiento de enfermedades cuyos síntomas, según los partidarios de la marihuana, se alivian al fumarla. La bioinvestigación y el juicio médico, en lugar de la presión ejercida para la legalización de la droga, deben determinar la inocuidad y eficacia de las drogas en los Estados Unidos. |
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La concientización de padres y parientes, así como de profesionales en las escuelas y médicos, es esencial para contener el avance de la farmacotoxología adolescente. Cuando un adulto responsable se entera de que es altamente posible que los fármacos se esten utilizando de forma indebida, puede responder y prevenir. La prevención es una herramienta poderosa y los adultos pueden influir en forma apreciable en el uso paralelo en el propio hogar simplemente mediante la supervisión y el control del acceso a los medicamentos.
La Internet es otra fuente para el uso paralelo de fármacos recetados. Las farmacias en Internet deshonestas ofrecen sustancias controladas a personas para su propio consumo o reventa. A fin de poner punto final a esta fuente ilícita, la Administración trabajó con el Congreso para sancionar legislación para contener el flujo de sustancias controladas sin una receta adecuada y propicia el uso del sentido común para la venta de sustancias controladas en Internet. A menos que corresponda aplicar ciertas excepciones, para la expedición de una sustancia controlada es necesario consultar personalmente a un profesional médico certificado. En el ámbito del uso indebido de fármacos de venta con receta a niveles altos, cada paso que se tome para evitar el uso paralelo es sumamente importante.
Farmacias en Internet han sido procesadas en varios casos importantes. En agosto de 2007, Affpower, empresa que supuestamente generaba más de $126 millones en ventas brutas ilegales de fármacos de venta con receta, fue enjuiciada, junto con 18 personas, de 313 cargos. También en agosto de 2007, el propietario de Xpress Pharmacy Direct fue condenado a cumplir 360 meses en una cárcel federal a raíz de operar una farmacia ilegal en Internet. A través de correo electrónico basura y sitios en la Web, Xpress Pharmacy Direct atraía tráfico en la Web a su sitio, en el que vendía fármacos controlados, como los que contienen hidrocodona, a personas sin una receta legítima.
La Dirección de Nuevos Fármacos y el Centro para la Evaluación de Fármacos e Investigación de la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) evalúa el potencial toxicógeno de fármacos nuevos y trabaja con representantes del sector para brindar lineamientos en cuanto a la elaboración de fármacos.
La industria farmacéutica también ha ayudado a abordar la farmacotoxología. Los fármacos de venta con receta administrados adecuadamente y con la atención de un médico pueden ser beneficiosos para los pacientes con necesidades médicas legítimas.
No obstante, un análisis reciente de las tendencias indica un alza de los usos paralelos y la adicción a medicamentos recetados. El sector farmacéutico ha respondido. Muchas empresas han llevado adelante investigación y desarrollo para fármacos de venta con receta que no se presten a la adicción y se han asociado a organismos federales para ayudar en la promulgación de pautas pertinentes para la disposición de fármacos de venta con receta.
La asistencia del sector farmacéutico también ha sido invalorable en muchas de las investigaciones sobre usos paralelos de medicamentos de venta con receta de la Administración para el Control de Drogas (DEA). En un caso reciente iniciado por la DEA en cooperación con el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y el Grupo de Trabajo para la Zona de Narcotráfico de Gran Intensidad en el norte de Nueva Jersey, se declaró culpable de confabulación a un médico de Nueva Jersey por distribuir oxicodona, analgésico potente contenido en comprimidos como OxyContin y Percocet.
Durante el curso de la investigación, dos informantes y un agente encubierto compraron casi 100 recetas para analgésicos emitidas por el médico con nombres falsos y luego de instruir a uno de los informantes sobre un diagnóstico específico. También se arrestó a otros participantes en este ardid como “pacientes” que compraban recetas al médico y luego vendían los comprimidos de manera redituable en Newark y zonas colindantes.
Los estados han contribuido de manera fundamental a combatir los usos paralelos de los medicamentos de venta con receta a través de Programas de Vigilancia de los Medicamentos de Venta con Receta (PDMP). Con estos programas estatales se realiza el seguimiento de las sustancias controladas. A finales de 2007, 35 estados habían sancionado una base legislativa para crearlos o ya los habían creado. También se cuenta con asistencia federal en este ámbito. Los estados pueden solicitar financiamiento en forma de subvenciones federales al Departamento de Justicia para la creación de dichos programas. En muchos casos, los miembros de las comunidades de las fuerzas de la ley y el orden y médicas pueden accesar la base de datos estatal, con lo cual ofrecen muchas salvaguardias a los farmacéuticos en el punto de venta para evitar el fraude de recetas y la búsqueda de médicos.
El Programa de Ohio para la Vigilancia de Recetas: Mejoramiento del Control y la Atención En 2000, las autoridades de Ohio se percataron del ingreso de personas de los estados limítrofes con el aparente propósito de buscar médicos (para obtener recetas de varios médicos para contar con una oferta mayor a la usual). En poco tiempo se tornó evidente que estas personas provenían abrumadoramente de estados con programas de vigilancia electrónica de los fármacos de venta con receta. Por ejemplo, en uno de los casos de usos paralelos de fármacos recetados en el centro de Ohio, el 86 por ciento de los pacientes en cuestión era de Kentucky, estado con un programa establecido para la vigilancia electrónica de recetas. Sólo el 7 por ciento era de Ohio. A través del programa de Kentucky para la vigilancia de recetas se brindó información sobre las recetas a los médicos y las autoridades creían que los residentes de Kentucky que buscaban médico viajaban a Ohio en un intento por evitar la detección. En 2002, se reunió el Grupo de Trabajo de Ohio para la Atención Compasiva para considerar asuntos relacionados con el dolor crónico y las enfermedades terminales. El grupo de trabajo recomendó que la Junta de Farmacias del estado estableciera y mantuviese un programa estatal computadorizado para la vigilancia de recetas que sería usado por profesionales de la salud a fin de reducir la conducta inadecuada de los pacientes y promover la atención de salud de buena calidad. En 2005, el gobernador de Ohio, Bob Taft, firmó HB 377, por la cual autorizaba la creación de un programa innovador de vigilancia de recetas. Para octubre de 2006, en el Sistema de Notificación Automatizada de Recetas de Ohio (OARRS) se comenzó a permitir a médicos y farmacéuticos que solicitasen expedientes con los antecedentes de recetas de los pacientes. OARRS se puede consultar ahora en un sitio seguro en la Web, todos los días a toda hora, y permite a médicos y farmacéuticos recibir informes en menos de 60 segundos. Prácticamente 4.000 recetadores, farmacéuticos y miembros de las fuerzas de la ley y el orden están inscritos en OARRS y se sometieron a investigación de antecedentes a fin de recibir información de la base de datos que contiene cerca de 30 millones de registros de recetas. Los recetadores solicitan el 79 por ciento de los informes, los farmacéuticos, el 17 por ciento y las fuerzas de la ley y el orden (como organismos reguladores) representan el 4 por ciento de las solicitudes. Contrario a las predicciones de los primeros críticos a quienes les preocupaba que el programa llevara a los recetadores a extender menos recetas, el número de recetas expedidas por las farmacias de Ohio sigue en alza trimestralmente. De hecho, los médicos declaran que ahora se sienten más cómodos cuando recetan sustancias controladas porque pueden validar el historial oral de fármacos del paciente a través de la solicitud de un informe de OARRS. Pensando en el futuro, Ohio y Kentucky están trabajando en un proyecto piloto, financiado por la Dirección de Asistencia Judicial, del Departamento de Justicia, con el propósito de facilitar el intercambio de información entre médicos de diferentes estados. En muchos casos, se mejorará la atención al paciente al poner a disposición datos de múltiples estados con un solo pedido. Después de que el proyecto piloto pruebe la viabilidad tecnológica del intercambio de datos, Ohio planea trabajar con Kentucky y otros estados en la creación de una fuente técnica completamente operativa con el propósito de mejorar el acceso a información sobre recetas. |
Figura 12. Situación del programa para la vigilancia de fármacos a enero de 2008

Éxtasis Extremo: La Amenaza Creciente de Combinaciones de MDMA (Éxtasis) y Metanfetamina
Análisis recientes de laboratorio, tanto en los Estados Unidos como en Canadá, han determinado la presencia de metanfetamina en un porcentaje significante de muestras de MDMA incautadas (metilendioximetanfetamina, comúnmente conocida como éxtasis). La MDMA es una droga peligrosa por sí misma y puede ser mortífera. Se torna más peligrosa al ser mezclada con la metanfetamina y al ser consumida por individuos, por lo general jóvenes desinformados. Más aún, si bien el consumo de MDMA se encuentra muy por debajo de los niveles pico alcanzados en 2003, el consumo ha comenzado a resurgir.
Sólo hace algunos años, gran parte de la MDMA consumida en los Estados Unidos era producida en Europa. No obstante, las exportaciones de los Países Bajos y Bélgica hacia los Estados Unidos han disminuido drásticamente como resultado de la cooperación eficaz de las fuerzas de la ley y el orden de estos paises con organismos estadounidenses. La demanda de la droga también mermó al cabo de una campaña de educación generalizada que se realizó con el propósito de advertir a los consumidores sobre los peligros inherentes de esta droga. Lamentablemente, grupos criminales organizados de origen asiático, con sede en Canadá, dieron un paso adelante para llenar este vacío. Estos grupos se han convertido en productores importantes de drogas sintéticas, como la MDMA, para los mercados de Canadá y los Estados Unidos. Grupos criminales organizados de origen asiático, con sede en Canadá, suelen pasar de contrabando la droga por la frontera junto con importaciones ilegales más tradicionales para ese país: la marihuana de alta potencia.
En 2006, 1.234 de 2.237 muestras de MDMA (el 55 por ciento) analizadas por la DEA contenían metanfetamina. En el primer semestre de 2007 se observó una tendencia similar. Posiblemente los traficantes estén agregando metanfetamina a la MDMA de manera intencional a fin de aumentar los réditos y el potencial toxicógeno. Independientemente de su intención, los traficantes están comercializando una sustancia nueva y peligrosa para nuestra juventud. Como respuesta, las fuerzas de la ley y el orden federales han trabajado con la Real Policía Montada de Canadá a fin de ejercer mayor presión en los productores de éxtasis canadienses mediante un aumento en el intercambio de inteligencia y operaciones coordinadas como las operaciones Candy Box, Sweet Tooth, Triple Play y Polar Express. Las fuerzas de la ley y el orden estadounidenses y canadienses también están mejorando la coordinación a través de la Iniciativa Nacional sobre Metanfetamina y Sustancias Químicas (NMCI), que se ha convertido en un mecanismo sin parangón para acentuar las iniciativas de las fuerzas de la ley y el orden dirigidas a todas las drogas sintéticas y, cada vez más, a los usos paralelos farmacéuticos. De igual manera que con la batalla librada contra la MDMA hace varios años, la educación pública es un componente clave para advertir a los posibles consumidores sobre esta nueva forma peligrosa de la droga.
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